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La Coctelera
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Hoy...

Estoy cansada...

Cansanda de recordar. Y cansada de pensar. Estoy cansada de fingir que mi mundo es precioso, y cansada de dar explicaciones... Es como cuando necesitas huir, como cuando necesitas volar lejos, muy lejos, tan lejos...

Cansada. Hoy estoy cansada... Pero no puedo dormir...

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Una tarde por Park Güell...

Entro en su casa y le veo allí sentado, con ese libro entre las manos. Ultimamente está preocupado, ha suspendido una y tiene que recuperarla en verano. Trabajo y estudio... que estrés.

-Deberias descansar un rato- digo riendo, y es cuando me mira fijamente, y esboza una sonrisa en sus labios.
No dice nada y supongo que va a comenzar a leer de nuevo...

-Vamos- dice poniendose en pie.

-¿A donde Sergio?- digo sin poder evitar pensar que está algo loco.

-Hace mucho que no voy al Parque Güell, te vienes?-

Salimos, entramos al metro y tengo una sensación extraña. Solo somos amigos, pero creo que en mi empieza a notarse... y el hecho de que pase todo el tiempo conmigo me parece raro, sí, muy raro. Claro que ahora no tiene a Jordi ni a Ezequiel para quedar, cada uno en una ciudad es algo complicado.

Todo sigue igual, y aunque tengo calor me aguanto, si, por que estoy con Sergio. Y está loco, ok, pero es Sergio.

Nos sentamos en uno de esos bancos de colores y se pone a mirar la casita como si realmente fuese lo mejor de aquel lugar. Y durante un tiempo no dice nada. Pero me gusta mirarlo. Luego hablamos del cine, de que estrenan una de Star wars y aunque sea de dibujos quiere ir a verla. De que es un rollo que Jordi esté por inglaterra, y de que su hermano es super guay...

Luego toca mi tema, y sin saber por que no quiero hablarlo con él. Me resulta violento, pero sigue y sigue y no puedo decirle que no.

-Estás mejor?-

-Si claro, él ya no me afecta nunca- digo mintiendole.

-Claro que te afecta- dice él y se ríe -Ayer te dije que cerraras una puerta y la verdad es que no creo que debas hacerlo. Fui un poco egoista, quizás por que lo mejor para mi es que dejes de hablarle-

En ese momento mi corazón de acelera. Es Sergio! no puede decir esas cosas ni si quiera insinuarlas. Y mientras estoy roja como un tomate llega un guiri y quiere ke le hagamos una foto. Sergio la hace y el hombre se va triunfante. Vuelve a sentarse a mi lado y me mira

-¿por donde iba? ah si, que eso que deberias hablar con él, decirle que solo le quieres como amigo y aclararle las cosas, pero no te pongas a la defensiva a la 1º de cambio, el no creo que quiera hacerte daño no sé...-

-te gustaria ke dejase de hablarle?- digo por si cuela y dice algo más.

-Me gustaria por que te hace daño. Solo quiero que estés bien...

........

Luego nos comemos un helado, volvemos a su casa y me doy cuenta de que mientras estoy con él no recuerdo a Miguel.

Pero es que Sergio es tan complicado... que paciencia dios... que paciencia

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En que momento...

En que punto de mi vida comencé a olvidarle? en que momento mi vida dío ese vuelco tan raro y decidio ir en dirección contraria a Miguel, a todas mis esperanzas, olvidandose de lo que aparentemente quería a ojos de todos.

En que momento perdimos el amor y empezamos a hacernos daño el uno al otro? y por que nadie nos dijo que la culpa no era de nosotros, si no de esto, que empieza y termina como todo. Solo que no tuvimos un buen final... fue un final que ninguno de los dos imaginaba.

Y no quiero, no quiero discutir con él, tampoco perderle para siempre. Por que un resquicio de cariño queda ahi, una amistad, solo eso, pero es algo que me duele perder. Y él no deja que haya finales, no deja que esto termine. Podríamos decir que ni come ni deja comer, y que esto a mi me duele mucho más que cualquier otra cosa.

En que momento me paré a mirar esos otros ojos?, en que momento descubrí que quería a Sergio, que había pasado solamente al sentarme a mirar el mar por las tardes junto a él, había pasado mientras estudiaba, mientras se reía con Jordi o mientras hacía de comer. Ni si quiera sé que le veo todavía... y el hecho de que él tenga tanto miedo a abrirse a los demás le impide estar con nadie justo ahora, y no importa, no... no importa esperar. Y no entiendo como he llegado a esto, y como justo ahora miro a trás y no sé que cambio, ni que hizo para que me olvidase de él.

Quizás fue su egocentrismo, o su manera de hacerse notar. Quizás fueron sus coqueteos y esa manera absurda de quitarle importancia a todo lo que me pasa. Pero no... él ya era así cuando si quería estar con él...

El mundo es raro. si...

Ayer volvió a llamar... pero es que ya no quiero responderle. Y quizás eso es lo que más me duele... no poder sostener el otro final y tener que llegar a esto... a esto...
Y no quiero que me llame. Quiero que pase el tiempo, olvidarme de todo esto... no valla a ser que termine odiandole... odiandole.

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Conversasion con mi ex-hombre preferido...

-Hola Carla, como estás?- dice Migue al otro lado del teléfono.

-Hola- me quedo callada, tras dos meses vuelve a llamar -¿bien y tu?-

-Bien cielo, estoy muy bien- se ríe y esa risa me pone nerviosa. Sergio me mira, se queda callado, serio y ve como mi cara se pone pálida al instante. Luego vuelve a organizar sus apuntes de la facultad

-¿Que quieres?-

-¿No puedo saludar a una amiga?-

-Hombre, nuestra ultima conversación no fue muy agradable como para que sea tu amiga- le hago recordar.

-Venga Carla, no es para tanto...-

-Lo siento, es que no esperaba que me llamases justo ahora-

-¿Vas a vivir ahora en Barcelona?-

-Si Migue-

-Por Sergio?-

-No... por que mi familia es de aki, y yo soy de aki y me apetece estar cerca de ellos. Es cierto que Sergio se ha vuelto a Barcelona pero no tiene nada que ver, es coincidencia todo-

-coincidencia-

-Migue no empieces por favor, no estoy de humor para volver a pelearme contigo. No quiero tener que gritarte o mandarte al cuerno-

-No se puede hablar contigo, exageras todo-

-Y tu eres un inmaduro, que quieres que te diga-

-Ya te llamo en otro momento-

-Adios- le digo y vuelve a hacerme daño.

-Adios-

Miro a Sergio y veo como está mirandome en silencio, como siempre hace, sin inmiscuirse en la vida de los demás. Espera que sea yo quien hable primero, quien decida si quiero hablar del tema o si quiero guardarmelo como otras tantas veces. Ya no...

Me siento a su lado y suspiro.

-Era Migue y ya me ha vuelto a dar un bajon- hago una pausa y Sergio sigue mirandome con esa mirada de comprensión -dice que exagero y que es culpa mia que nos llevemos tan mal-

-Deberias pasar de él. Sabes?- lo dice tan normal, y me hace sonreir.

-Me hace daño que me llame...-

-Ya lo sé. Deberias decirle que no lo haga más. Vuestra relacion pasó, pues debes hacer que termine totalmente. Esto no es sano para ti... ni para él-

Luego me acaricia el brazo y me da un beso en la mejilla. Siempre tan dulce. Nunca se enfada... nunca... Y que ojitos más bonitos tiene.

Me hace olvidarme de Miguel...

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Cambia todo...

hasta mi constancia... lo sé, prometí a una amiga que esta vez sería diferente y que podría ponerme a escribir y ser constante, pero no lo he sido.

De todas formas creo que va siendo hora de ponerme de nuevo a organizar mi vida. Sí...

Miguel... olvidé a Miguel. Anoche me volvió a llamar, pero es que algo a cambiado, creo que se llama madurez... y creo que se llama amor. No sé como pasó, ni por qué tuvo que pasar... solo que ahora estoy enamorada de Sergio, y que ni si quiera tengo miedo a decir lo que siento, ni a esperarle el tiempo que necesite. No tengo miedo de que me haga daño, y no tengo miedo de nada, solo de un no. Y le espero, y veo a Miguel y no soy capaz de tocarlo, no... es como si algo dentro de mi me dijese que debo ser fiel, y no sé que me está pasando.

Miguel parece seguir igual. Es como si ahora que le rehuyo quisiera algo conmigo... pero no no no... pasó. Yo no soy el juguete de nadie, y mucho menos de él y su egocentrismo. No...

Se llama Sergio y le quiero. Y me gusta como se queja cuando le dicen que se afeite, me gusta como suspira cuando se cansa de mi o de Jordi y me gusta que se ría cuando me ve con mis gafas de sol. Me gusta su sonrisa y como ciuda de su hermano pequeño como si fuese su vida. Me gusta su olor y cuando me deja darle un abrazo muy de vez en cuando... me gusta... y no quiero que Miguel venga a estorbar mi pekeño mundo... como siempre hace.

Cambia todo... si. Cambia el tiempo, cambia el humor... cambia el dolor... cambio yo. Y hasta mi constancia.

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Historias por la mañana

Llaman a la puerta, y abro con las lagañas pegadas a la cara.

-Mirad que mañana tan bonita- Sergio entra sin ser invitado a pasar. Y nos mira a Jordi y a mi con una sonrisa -A ver tenemos la mañana libre... vamos a pasear-

Jordi le mira extrañado, y niega con la cabeza.

-No, no, Sergio, no. Tengo que planchar y tengo cosas que hacer en casa-

Nos reimos.

-Planchar- dice Sergio riendo.

-Que te acompañe Carla-

Carla se ducha y en media hora estamos saliendo por la puerta. Es cierto, hace sol. Un sol que más tarde se apagaría, pero sol.
1º la alameda, luego bajamos hacia el Ayuntamiento, y entro en esa tienda. Buala!!! unas gafas de sol super grandes, que antojo, si...

Las pago, salimos y me como un helado. Que grande por diosssssss.
Salimos con el helado enorme, y vamos caminando hacia el puerto. Si.

Seguimos andando y andando, y no paro de reír. Mi mente se pregunta como puede haber alguien como Sergio. Hace reír todo el tiempo.

Llegamos al Sardinero, nos sentamos y ya no hay sol. !que poco ha durado!
Pero no puedo, no puedo quitarme mis gafas de sol.

-Estas para una foto- dice riendo

-No te gustán, lo sé- digo muy seria, pero en plan de coña.

Se rie, y le tiro arena. Puf pobre sa llenao enterito.

Volvemos a casa. Y le doy las gracias... si...

4 horas sin pensar en miguel. 4 horas de una mañana... que mañana.

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En Santander...

Por qué si estoy en Santander todo huele a ti? por que ayer un hombre olía como tú?, por que pensé en llamarte nada más aterrizar?

por qué si estoy en Santander este cielo oscuro me recuerda a ese 1º día?, por que al caminar por el Sardinero pienso en ti? dime... por que?.

Anoche hablé con Victor, le dije que estaba bien, que había llegado bien. Me dijo que estaba huyendo, le dije que solo estaba visitando a Jordi, que eso no era nada malo.
Anoche Vcitor me dijo que habías estado con ella en casa. Y que Cristina es una chica muy alegre, muy simpática, y muy diferente a mi.
Dice que su pelo es negro, muy negro, y sus ojos oscuros y grandes. Dice que su cara es aniñada, y es más bajita que tú, pero no tanto como yo...
Dice que parece un encanto, que se reía mucho con ella. Y que a Laura, la novia de Victor, también le cae genial.

Anoche me di cuenta de que esto se ha terminado, sí. Necesito tiempo, lejos de ti. ¿Para qué decirte lo que siento?, no... es mejor así.

Tras colgar a Victor miro a Jordi y su inseparable Sergio. Me miran, y ven esas lágrimas en los ojos que intentan no salir, pero están ahí.

-¿Quieres que le llame?- pregunta Jordi.

-No... solo quiero que me abraces y ya está... deja las cosas así-

Y me abraza, claro que me abraza. Si pides un abrazo a Jordi él lo da con mucho gusto. Es tan cariñoso. Que pena que sea mi primo-hermano. No hay un Jordi para mi por alguna parte?

A las dos horas, o así, Jordi se va a la cama. Y Sergio, a la una de la mañana, me pregunta como estoy, antes de irse a casa.
No le conozco de mucho. Pero es tan bueno conmigo...

-Necesitas hablar o prefieres que me valla?- pregunta con esa leve sonrisa y su barba de varios días.

-Mañana trabajas- le digo sin más...

-Tengo turno por la tarde- sonrie otra vez.

-Por qué no dejo que nadie se acerque a mi nunca?, por qué siempre terminan alejandose de mi? que hago mal? soy completamente odiosa?- empiezo a llorar, sin querer hacerlo. No me gusta llorar con gente delante.

-Carla, tu no eres odiosa, no pienses eso. Es cierto que cometes el error de tener tanto miedo que te alejas, no te dejas querer... pero no eres mala persona- se acerca y me aparta el pelo de la cara.

-Es que no puedo, no puedo aceptar el cariño de nadie. Me bloqueo, no sé como decir "mira te quiero", y él es tán cariñoso, tan diferente a mi. Necesita que le den muestras de cariño todo el tiempo y yo no puedo... pero es que nadie parece entenderme...-

-Yo te entiendo. Soy como tú- dice él con una sonrisa que me parece entre dulce y triste. Le miro y no digo nada. Él no tiene relación con su madre, y su padre murió hace dos años. En eso también nos parecemos -Cuando las personas pasamos por algo como lo que te pasó a tí, tendémos a tener miedo a abrirnos a la gente, a decir lo que sentimos... y te entiendo. Es cierto que Miguel tiene su forma de ser, y sus necesidades, que quizás tu manera de ser es algo incontrolable para él o no puede evitar pedirte más... pero no significa que por que algo no funcione tu seas la mala, tú eres así, y quien te quiera tiene que aceptarte así, con tus dudas, con tus miedos y tu forma de ser distante y arisca-

-Sergio...-

-Que-

-La culpa la tengo yo-

-Y él. Él también la tiene. ¿Te ha preguntado alguna vez que sientes?, ¿se ha parado a pensar que tienes un problema que te impide decir lo mucho que quieres a alguien? ¿ha pensando que necesitas 1º mucha confianza para poder decir lo que sientes? ¿te ha dado ese tiempo?. Cuando una relación falla, es por las dos partes, no solo por una-

-Eres tan diferente a todo el mundo-

-Sí, eso me dicen... - vuelve a sonreir -No te digo que solo él sea el culpable. Por que él lo habrá pasado mal a su forma, y hay que entenderle... solo te digo que la culpa es de los dos, que seais amigos, si podéis y no te sientas la culpable en todo esto. Si él es el hombre d tu vida la terminará dejando y no soportará estar con alguien que no seas tú. Date tiempo, dale tiempo... y si no es él, ya habrá otro que te quiera y acepte tus silencios y tus miedos-

-Gracias- le doy un abrazo. Ni si quiera sé por que la verguenza a hacerlo se fue... no sé... pero es que me había hecho sonreír y tenía ganas de abrazarlo.
Él se queda algo "tieso" y en un primer momento no me rodea con sus brazos, ni hace nada cariñoso. Pero al cabo de un tiempo pone sus manos en mi espalda, y me da un beso en la frente, que cae como a la altura de su boca (ke chikita soy bua)

Luego se marcha. Vive en la casa de enfrente.
Y es entonces cuando vuelvo a llorar. Sí. Puede que Miguel tenga parte de culpa. Pero duele perderle. Duele mucho dejarle partir cuando lo pide.

Adios... puf... adios.

4

Conversaciones con mis dos hombres preferidos... 2º parte

Paseaba el perro bajo las estrellas, como cualquier otra noche. Ese perro tonto al que he terminado quedándome por que a Jordi le era imposible cuidarle.
Me mira, y le digo "ei ya llebamos media hora, y tengo frío"
Parece que me entiende y nos vamos a casa.

En la puerta está Miguel. Otra vez Miguel.
Me acercó, y sonrío.

-¿Quieres pasar?- él asiente y me devuelve la sonrisa.

A mis pies, mi perro le mira contento. Sí... es tonto hasta para no darse cuenta de que Miguel y yo no estamos bien.
Entramos, y nos sentamos en el sofá de color azul. Azul como el agua cristalina del mar en Mallorca.

-Creo que mereces una explicacion- dice mientras yo abrazo un cojín blanco.

-Migue, en serio, no tienes por que darme ninguna explicacion sobre nada- digo con miedo.

-Pero quiero hacerlo. Entre tu y yo pasó algo...- el que hable en pasado me aterra, y ese silencio también -Y creo que lo normal es que te diga lo que pasa con ella. Que aclaremos las cosas, aunque veo que como siempre prefieres no hacerlo-

-¿Estás enamorado de ella?- pregunto, aunque no quiero saber.

-Sabes que no... pero lo nuestro no tiene sentido Carla. No puedo estar esperando a alguien que me trata así, que un día me busca y al otro me rehuye, no puedo. Necesito olvidarme de ti-

Es entonces cuando recuerdo vuestras palabras. Y las de Jordi. Pero algo dentro de mi dice que estará mejor sin mi.

-Es normal, yo solo sé hacerte daño- digo intentando aparentar estar bien.

Él me mira... como si no quisiera seguir hablando. O esperase algo que no sale de mi.

-Seguirás siendo mi amiga?-

-Siempre, mientras quieras tú que lo sea-

Y no le dije nada. No le dije nada...

Se marchó y marque ese número. Sergio, un amigo de Jordi, respondió mi llamada a los 2 toques.

-¿digame?-

-¿Está Jordi?- pregunto con nervios.

-Sí, pero en este momento no puede ponerse, de parte de quien?-

-De Carla-

-Ah si, Carlita, ahora se pone vale?. como estás? cuando vas a pasar por aqui?- pregunta y se rie.

-Estoy pensando en irme unos días... necesito cambiar de aires. y tu como estás?-

-Estoy... tirando. Ya sabes como es mi vida de maravillosa...- se rie, pero noto que tiene miedo a algo -Se pone Jordi, que acaba de aparecer por la puerta-

-Un beso Sergio-

-Otro para ti preciosa-

Se oye una conversacion entre ellos. "quien es? es ella?" dice Jordi. Sergio se rie "ponte", Jordi pregunta de nuevo... "pero es Marina?" Yo me río, que tonto es. Sergio se ríe. "No, y ya te he dicho que no esperes, que llames tú. Es Carla" "aaaaaaaa"

-Carlaaaaaaaaaaaaa, mi niña que me llama dos días seguidos- se rie y con solo eso ya ha sacado una sonrisa de mis labios.

-Hola feo. ¿esperando llamada de Marina? y eso?- me hago la loca, claro... no puedo dedirle que leo su blog y que ella espera lo mismo...

-Si, me dejó un mensaje de que volvería a llamar- se rie con esa risita nerviosa

-Y por qué no la llamas tú a ella?- se ríe de nuevo. Que tonto es, pero como lo quiero...

-Oye pero a ti te pasa algo? me llamas mucho últimamente-

-Sí, por que solo tú me pones de buen humor- dijo sonriendo. Y me doy cuenta de que sonrío de verdad.

-Pero te pasa algo, te noto muy triste-

-Es por Miguel... se ha echado novia sabes?-

-No decias que no te gustaba?- pregunta y ya no rie.

-Pero era mentira Jordi, era mentira... y por miedo le dejé ir-

-Eres tonta... en serio... pero estás muy mal?-

-Necesito ir a verte, puedo ir?-

-Sabes que si joder... eres mi enana, como no vas a poder venir a verme? esta es tu casa-

-mañana?-

-mañana, y esta noche mismo... puedes venir claro. pero tienes dinero?-

-si claro-

-y me lo vas a contar todo?-

-todo lo que quieras que te cuente-

-vas a decirle que te vienes?-

-No... no voy a decirle nada. Necesito olvidarme de él-

..........

A las 18.00 horas cojo un avión a Bilbao. Luego un autobus a Santander.

No creo que pueda olvidarle en una semana. Pero sí que me vendrá bien ver a Jordi. Sí. Muy bien.

Y tranqui Marina. Voy en mision de celestina jajajaja